bruxismoNoticiaEl estrés dispara los casos de bruxismo

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A todos nos ha pasado alguna vez. Incluso a muchos de nuestros padres también. La sociedad moderna va a un ritmo tan acelerado que ha hecho que el estrés y la ansiedad sean habituales en nuestros hogares. Pero, ¿qué tiene que ver esto con la salud bucal? Realmente mucho. Y es que al ritmo que se vive actualmente, se disparan los casos de bruxismo.

La mayoría de la gente contrae la mandíbula fuertemente y hace rechinar los dientes de manera inconsciente, como un acto involuntario. Los nervios provocan habitualmente que todo nuestro cuerpo tome un estado de rigidez, y la boca no se escapa de esa reacción natural. Sin embargo, muchas personas no saben que padecen bruxismo, sobre todo cuando el hábito es nocturno.

Síntomas difíciles de detectar

Es muy difícil saber qué hace nuestro cuerpo cuando dormimos, por eso muchas veces es imposible de detectar a tiempo si el paciente duerme solo, ya que en la mayoría de los casos es su pareja, quien lo detecta debido a los ruidos que provoca la fricción de los dientes.

Puede que a estas alturas de la lectura, pienses que el bruxismo solo lo padezcan adultos. En su forma más suave, al igual que el estrés, la tensión y la ansiedad puede diagnosticarse en menores, el bruxismo también puede aparecer en niños.

Lo curioso es que el bruxismo en sus primeras fases no siempre genera síntomas, aunque muchas personas se despiertan con dolores de cabeza y de oído, molestias en la zona de la articulación de la mandíbula e, incluso, rigidez en el cuello. Otras personas notan con el tiempo el desgaste de sus dientes o lo descubren cuando acuden al dentista.

Aunque aparentemente pueda parecer una irritación menor, en realidad el bruxismo puede resultar muy dañinopara nuestro organismo y bienestar.

Consecuencias del bruxismo

Mucha gente no es consciente de que padece bruxismoporque la fricción y la tensión en su mandíbula aparecen durante el sueño. Cuando una persona presenta un cuadro de estrés, su sistema nervioso se dispara. Es entonces cuando su organismo desactiva funciones corporales que hacen que nuestro cuerpo no actúe como debería. Apretar y rechinar los dientes de manera involuntaria, es una de esas funciones.

Realizar esta acción de manera continuada, puede llevar al desgaste de las coronas de los molares e incluso a ocasionar lesiones en nuestros dientes. En la mayoría de los casos los pacientes con bruxismo acaban mostrando en su dentadura zonas planas, cantos angulosos, desgaste en el esmalte e, incluso, pueden dejar visible la cabeza del nervio en el centro del diente o fragmentar la pieza dental.

Pero antes de llegar a ese extremo, nuestro cuerpo nos avisa de que algo va mal. ¿De qué manera?

La tensión que se concentra en nuestra mandíbulacuando dormimosprovoca síntomas en otras partes de nuestro cuerpo desencadenado diferentes dolencias.

Como ya indicamos anteriormente, las molestias más comunes producidas por el bruxismo son:

  • Cefaleas
  • Dolor y rigidez cervical y de espalda
  • Dolor y zumbidos en los oídos
  • Sensibilidad en los dientes cuando ingerimos alimentos o bebidas muy frías o calientes.
  • Dolor en la mandíbula y en los dientes

¿Cómo combatir el bruxismo?

Aprender a soltar toda la tensión que se acumula en nuestro cuerpo, es uno de los primeros pasos a tomar por el paciente que sufre de bruxismo. Técnicas de relajación, como el yoga, pueden ser beneficiosas, aunque no definitivas. También se recomienda evitar malos hábitos para la salud, como fumar o la ingesta de alcohol, café y otras sustancias excitantes.

Además de la voluntad del paciente para controlar su situación, los dentistas también podemos ayudar, incluso antes de que ocurra algún daño. Existen tratamientos y técnicas que ayudan a minimizar los efectos perjudiciales del hábito de apretar los dientes y la fricción durante el sueño.

La férula de descarga, por ejemplo, es un aparato diseñado de manera individual para adaptarse a la dentadura de cada persona. Se coloca dentro de la boca a la hora de ir a dormir,  así, cuando empiece la presión en la dentadura y los dientes comiencen a chirriar, la presión se concentra sobre el aparato, evitando el desgaste del roce de los dientes, como el dolor articular.

Si ya existe desgaste en los dientes, es muy importante repararlopara que todas las piezas tengan la forma adecuada y prevenir, también, posibles caries e infecciones.

A veces uno mismo le resta importancia al nivel de estrés que soporta. Normaliza la situación e, incluso la silencia. Por ello, puede que si padecemos ansiedad no lo digamos al acudir al dentista porque no veamos una relación directa entre la tensión y la salud oral – ya hemos visto que sí la tienen-, pero nuestra boca refleja aquello que a nosotros puede escapársenos a simple vista.